POEMA
DISTANTE Aquí me tienes,
mujer, de espaldas a la noche, con tu recuerdo poblando mis sentidos;
con la nostalgia de haber incomprendido tu ternura habitual, tu mansedumbre,
tu forma clara de decir las cosas, y hasta la forma de negarme lo que pido.
Aquí me tienes, mujer, mirando
tu retrato, la esbeltez de tu cuerpo, tu sonrisa, tu sereno mirar, tu
boca fresca. La curvatura exacta de tus senos, tus manos pródigas
de luz, tus ojos tiernos... Aquí
me tienes, Blanca Edith, encarcelado, entre ríos invisibles que separan
nuestros cuerpos etéreos, que se buscan para divinizarse en torno a
una caricia, para luego ser dueños absolutos de un ensueño
de amor que nos tortura. Aquí
me tienes, amor, escribiendo distancias, añorando regresos, triturando
recuerdos. Atrapando en silencio un mensaje inventado para saciar las
ansias infinitas de verte, de estrecharte en mis brazos hasta dejarte
mustia, para después quererte. Aquí
me tienes, amor, escribiendo un poema en un sitio lejano, detras de tu tristeza;
porque sé que estás triste escuchando la queja que nostálgicamente
te envía mi corazón, para que tu comprendas lo amargo de la
espera, cuando se quiere tanto y se creé en el amor. Aquí
me tienes, mujer, durmiendo entre añoranzas, escarbando el silencio
de esta noche invernal, rompiendo este lejano camino que separa nuestras
almas gemelas, para poder volar... Puerto
Wilches, Julio 29 de 1980 |
FRUTO Acaríciame
música, abrázame silencio, déjame solo angustia para
pensar en ella. Abandóname tristeza, aléjate nostalgia,
dáme valor arcano para pensar en ella. Apártate
silencio, déjame en paz orgullo; devuélveme la luz ceguera,
para mirarla a ella. Concédeme tu vuelo, golondrina, para volar
hacia ella.. Préstame lumbre
sol, agua dáme transparencia para mirar dentro de mi alma, el alma
de ella. Concédeme poeta tu ternura y házme sabio, para
ganarme la confianza de ella. Dáme
esperanza: constancia y entereza para obtener al fin el merecido premio,
de contemplar absorto, cual bohemio, un hijo de ella...! Barrancabermeja,
Febrero 12 de 1981 |
FRENTE
AL PUERTO Me he detenido un
momento ante el rio amarillento de mis penas, a mirar cómo corren
por entre el cauce seco del silencio, mis penas: saltando, navegando como
un enjambre de peces multicolores. Una manada de ballenas imposibles
con sus chorros buscando el infinito, me han cegado... Estoy ciego.. Los
tiburones de mi soledad han abierto sus fauces y me han devorado. Y, ahora,
yo navego por dentro de sus vientres helados. Pero tanta tristeza y tanto
dolor en mí, les han causado náuseas y me han vomitado...
Estoy de pie, de frente al horizonte,
reclinado sobre el marco invisible del barandal de un puente. Un barco
en la distancia, una gaviota surcando el ancho rio y esta mi pena, arañando
muy dentro, merodeando por mis más recónditos dolores...
Y ella, la mujer...con su rostro, empujándome, tirándome al
vacío, marcándome de brechas los sueños, los anhelos,
las ansias, los deseos. Estoy de pie aquí, en este puerto solitario,
de espaldas a la noche del mundo, sumergido hasta el fondo de mis cavilaciones.
Mis sandalias de pescador de ilusiones están impregnadas del polvo
recogido en mil jornadas; mis ojos están llenos de nubes como copos
de algodón; mis manos pretenden asir en la distancia el barco que
se aleja; mis brazos rodean el ensueño y lo retienen; mis labios
tienen sed, y tan sólo la brisa les brinda una caricia de pan tostado;
mi cuerpo todo se estremece, con inquietudes de palmera rota mecida al
ritmo implacable del viento ajeno. No
quiero llorar porque me pueden ahogar esa pandilla de peces jaspeados,
convertidos en implacables penas. Quiero tirar mis redes y esperar...,
hasta atrapar esa barca a la deriva de mi antigua alegría. Soy
un extraño ante la noche mutilada. En los espejos del rio se mira mi
esperanza, con sus pestañas húmedas de tristeza. El malecón,
ahora, se está alegrando con la efímera alegría de
los bares cercanos, donde los marineros de musculosos brazos desorbitadamente
consumen las cervezas, alegrando entre gritos su trabajosa vida y estrujando
sin piedad, con las callosas manos los rostros demacrados por el licor y el
sexo, de las mujeres viejas. Y ante la mirada indiferente de todos,
un hombre solitario reclinado en la arena como aguantando el peso de las anclas
oscuras, como agarrando estrellas o esculpiendo silencios, como sintiendo
en las sienes la carga de los años, como soltando el nudo que mantiene
cautiva la barca de sus ansias; un hombre cabizbajo con su dedo invisible
ha dibujado lentamente, sobre la tibia arena, como diciendo al mundo su amarga
desventura un nombre que lo hiciera dulcemente feliz, un nombre solamente,
tu nombre: BLANCA EDITH...!!! Barrancabermeja, Enero 26 de 1982 |
INSTANTES DE AMOR A
la mujer que supo trocar en realidades mis quimeras: Adriana Domínguez
Rivera... I
Pienso en tí y estoy triste...,
porque si inmensamente te he querido, es más inmensamente que te quiero...
B/manga Enero 11/1996 II
El solo recordar tus labios siempre
vivos y tus manos: radiantes mariposas; y tus ojos de magia luminosa,
me revisten de paz y regocijo... El conquistar la luz de tus sentidos
para hacerte temblar como una rosa, convierte en expresión maravillosa
esta vida que en tus brazos vivo!!! B/manga
Enero 26/1996 III
El tiempo sin tí, está
detenido por un límite; es la luz estancada en los espejos; un
grito emitido desde un remoto sueño, apagado por olas de distancia.
El tiempo sin tí, habrá de ser lento y vacuo. El tiempo sin
la tierra firme de tu labio, será como el desierto silencio de una
sala, como si partiésemos de una lágrima y al regreso se
la hubieran bebido las palomas!!! B/manga,
Enero 28/1996 IV
¡Cómo no me vas a querer,
si cada mañana que despierto me dedico a contar uno a uno, los hemisferios
que formó el destino con tus besos y los míos...! B/manga,
Abril, 27 de 1996 V
La más clara imagen que tengo
de un hermoso cielo, es la de tu alma... Es tan bella tu alma, que parece
de aire suave y cálido... Tu alma que se ha hermanado con la mía,
para tornarse en este bello sueño que los dos soñamos...!!!
B/manga, Febrero 18/1997 VI
Quedarme un atardecer junto a tí
y amarte a la hora de las golondrinas; respirarte de otro modo, como
si fueras el primer sol de la mañana, sería para mí el
alfa y omega de mi felicidad...!!! Floridablanca,
Junio 27/1996 VII
Te amo, Adriana, porque desnuda
eres como un río entre mis manos, corriendo por entre mis claridades.
Y porque tu piel se desgaja gota a gota sobre mi cuerpo ansioso. Mayormente
te amo porque sé que existes mas allá del beso, de la sonrisa
triste y de mis palomas hambrientas..., mas allá de ti misma...!!!
Girón, Julio 30/1996 VIII
Descúbreme tu
rostro: que yo vea fijos en mí tus ojos mansos, que lloran
ilusiones y quebrantos... Fda/blanca,
Agosto 2/1996 IX
En el territorio de tu cuerpo desnudo,
yo he sido un naufrago que llegó para quedarse. No quiero que desates
los cabos que me atan a tu vida, porque naufragaria de nuevo como un barco
en altamar... Girón, Septiembre
11/1996 X
Hoy pienso que tu presencia luminosa,
ha venido a despertar la florescencia de una rosa... Hoy te siento transcurrir
entre los sueños y los astros... Te podría repetir que por amarte,
te idolatro..., y que eres un paisaje de altamar con horizonte y caracolas...
B/manga, Noviembre 25/199 XI
Por un momento creí que la
realidad me había tomado de la mano; pero cuando he vuelto a mirar
tu tierno rostro, supe que así me quedan muchos sueños por romper...!!!
Bucaramanga, Febrero 13/2002 |
TODO ESTO QUE SOS
Tú, que eres mi alondra jubilosa,
mi arpa, mi verano, mi rama frutecida, mi sed madura e insaciable, mi lenguaje,
mi cielo inaugurándome la vida. Tú,
el camino de azucar de mis besos, la frescura en mi piel, mi sangre tuya,
mi racimo de abejas, mi ventana al mundo, mi sol dorándome el amor,
mi música Tú, mi
cicatriz abierta, mi campana de agua, mi espiga alborozada, mi horizonte cautivo.
El tallo donde empieza mi corazón el dia y se puebla mi sangre de pájaros
y ríos Tú, mi espada
de seda entre la ansiosa herida, mi navío de suerte, mi mar de playas
rojas. Te busco como un ciego llevándote conmigo, cultivándote
alegre como una bella rosa.... Bucaramanga,
Agosto 9 de 1996 |